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Malta - Aquí termina el camino

Colaborador del CABS con abejero apenas abatido en MaltaColaborador del CABS con abejero apenas abatido en MaltaEl archipiélago maltés es uno de los más importantes puntos de descanso para las aves migratorias europeas. Después de un largo vuelo a través del Mediterráneo, halcones pescadores, halcones abejeros, alcotanes europeos, muchas especies de garzas, limícolas, fringílidos, silvias y túrdidos alcanzan la isla para recuperar las fuerzas en preparación al esfuerzo sucesivo. Principalmente si las condiciones metereológicas son desfavorables, la isla representa el único refugio para miles de aves migratorias sorprendidas por el mal tiempo, pero lamentablemente lo que debería ser un atracadero seguro y oasis de salvación, se revela en realidad como una trampa mortal.

El archipiélago maltés, con un área de tan solo 315 km2, presenta la más alta densidad de cazadores en toda Europa: 75 cazadores por km2. Es decir que 13.000 cazadores malteses esperan en tierra firme dispuestos en los arrecifes rocosos infestados de casetas miméticas de caza, bunkers y torres de avistamiento la llegada de las aves migratorias, mientras a sus espaldas se abren los millares de instalaciones de captura con redes listas para atrapar las siete especies de fringílidos cazables dispuestas por un sin número de tramperos oficiales.

Existen 32 especies de caza en Malta, entre las cuales se encuentran: alondras, tórtolas, avefrías europeas, chorlitos dorados, combatientes y las 5 especies de tordos. La estación de caza inicia al principio de septiembre y termina el 31 de enero. Además la legislación maltés autoriza la caza de patos silvestres, gansos, patos serrucho pico rojo y serretas grandes, incluso en mar abierto, a donde llegan con la ayuda de lanchas a motor.

Cazador maltésCazador maltésSin embargo, el problema en Malta no es la caza legal, aunque el número excesivo de cazadores obsesionados por la práctica venatoria vuelve casi imposible para las tórtolas y codornices en migración superar la barrera de fuego constituida por los fusiles malteses.

El problema en Malta es la barbarie venatoria, radicada en una absurda tradición: “abatir cualquier pájaro al alcance de la escopeta, y mientras más raro, mejor“. Es decir desde currucas capirotadas hasta rapaces.

De hecho las leyes sobre la caza en la isla existen solo en el papel. Aunque la caza esté cerrada en realidad se practica, incluso y principalmente a especies protegidas. Los observadores internacionales estiman que cada año sobre la isla son abatidos entre 0,5 y 1 millón de aves migratorias. Incluso los pájaros que nidifican se han convertido actualmente en una rareza sobre la isla.

Todo ésto evidentemente lleva a consecuencias catastróficas para muchas especies migratorias europeas. Pese a que aves como el abejero y la oropéndola que disponen en Europa Oriental de hábitats relativamente intactos, de bosques extensos y amplias zonas húmedas, sufren un lento y constante declive de sus poblaciones debido al hecho que sus rutas migratorias preferenciales atraviesan la isla de Malta.

Aguilucho papialbo encontrado, abatido por cazadoresAguilucho papialbo encontrado, abatido por cazadoresAún antes de tocar tierra las bandadas de migratorios pueden sospechar lo que les espera en la isla al sentir la ola de fuego que se desencadena a su llegada. En el instante las bandadas dan marcha atrás presa del pánico, pero el instinto de supervivencia es más fuerte y los empuja una vez más sobre la isla. Aquellos que sobreviven al primer bautismo del fuego probablemente caen la mañana siguiente al despegar o en las redes de los tramperos.

No por nada el CABS está convencido de que dentro de las principales causas del progresivo declive de muchas especies migratorias amenazadas (halcones abejeros, oropéndolas, abejaruco europeo, tórtolas y alondras) se encuentran: el masizo uso de trampas y la caza ilegal, de las cuales estos animales han sido objeto a lo largo de las rutas del Mediterráneo.

En consecuencia el CABS considera como una de sus misiones prioritarias el poner fin a la masacre de pájaros que se verifica cada año en la isla de Malta. Este objetivo viene perseguido a través de nuestros campos de protección de las aves migratorias que se realizan cada año en primavera y otoño (operaciones CABS en Malta), programas de educación y campañas de protesta, realizados con el apoyo de nuestras organizaciones partner locales. En el 2004, junto con las organizaciones Ligue Royale Belge pour la Protection des Oiseaux (página web en flamenco: Koninklijk Belgisch Verbond voor de Bescherming van de Vogels), hemos emprendido una campaña para una mejor protección de las aves migratorias en Malta, con el objetivo primario de sensibilizar la Comisión Europea y a los miembros del Parlamento Europeo sobre el tema a través de eventos informativos y trabajo de lobbying.

Agentes de la policía ambiental ALE mientras remueven unas redes de caza señaladas por el CABS durante el campoAgentes de la policía ambiental ALE mientras remueven unas redes de caza señaladas por el CABS durante el campoAfortunadamente en los últimos años se han visto algunas señales de recobro de la razón en el mundo venatorio. Muchos jóvenes cazadores están iniciando a tomar distancia de la tradicional mentalidad de masacre y por otro lado el gobierno ha tratado de reforzar los controles en búsqueda de una protección efectiva de las aves, sobretodo rapaces. Por ejemplo, desde el 2007 se ha impuesto la prohibición de caza a partir de las 15.00 en las últimas dos semanas de septiembre, una medida dirigida a evitar la habitual masacre de rapaces que, en grandes números alcanzan la isla en las horas vespertinas.

Donde, por el contrario, no se logra llegar a una solución inteligente resulta la caza primaveral. Si la caza en otoño (legal) es conforme a la Directiva Europea, la caza primaveral a codornices y tórtolas - una verdadera "obligación" para cada cazador maltés durante los meses de abril y mayo - es evidentemente una infracción a la Directiva Aves de la Unión Europea, además de un absurdo desde el punto de vista de la conservación.