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Visco para zorzales en Provenza

Provenza debe tener algún parentesco anómalo con los prealpes centrales italianos, al menos desde el punto de vista de la caza. En los cuatro departamentos que hospedan ciudades como Niza, Cannes, Aix-en-Provence y Aviñón los habitantes la practican, y como ocurre también en Bérgamo y Brescia, los cazadores se dedican a disparar a los zorzales desde las casetas de caza. Sobre las cimas cubiertas de quejigos, viburnos y brezos los cazadores construyen sus bunker miméticos, circundándolos de abrevaderos, árboles con bayas y posaderos para las aves.

Sin embargo, para que la caza a la migratoria tenga éxito, se necesita algo más: se necesitan los pájaros de reclamo, que con su canto atraigan a sus similares en vuelo.

Zorzal atrapado con el visco en una cabaña en ProvenzaZorzal atrapado con el visco en una cabaña en ProvenzaPara permitir a los cazadores capturar los zorzales, el gobierno francés, detrás de la cómoda fórmula de las cazas tradicionales, ha autorizado la captura de zorzales con el visco. En los departamentos de Var, Vaucluse, Alpes Marítimos, Bocas del Ródano y Alpes de la Alta Provenza, todos los cazadores que lo deseen, pueden hacer el pedido a las autoridades locales y recibir el permiso que los autoriza a colocar varas de visco.

La mayoría de éstos colocan las varitas alrededor de la caseta de caza, en modo de atrapar aves vivas, además de aquellas que son abatidas. Otros, incluso aprestan verdaderas instalaciones de visco en los matorrales a lo largo de los pasos más frecuentados por la avifauna, sin nombrar los ubicados en los jardines de las casas.

Según la ley nacional y los varios decretos de los prefectos, las reglas a las cuales el uso de visco se somete son muchas y rígidas. Las varillas deben activarse solo del alba hasta las 11:00, el cazador debe estar presente en el lugar y no debe llevar con él su fusil. Cada pájaro que no pertenezca a las 5 especies de zorzales debe ser liberado inmediatamente y sin restos de pegamento, mientras que los zorzales capturados no pueden ser comercializados. Además las varas deben ser ubicadas a una altura mínima de 2 metros en algunos departamentos y el número máximo de varillas no puede exceder las 30 unidades.

Para cumplir con las pequeñas cantidades permitidas de las que habla la Directiva Aves y en cuanto se refiere a las autorizaciones excepcionales, cada año a cada cazador se le asigna un máximo de capturas que se encuentra alrededor de 8 a 11 pájaros, de tal manera que el total oficial de aves capturables con el visco no supere los 51.000 individuos. Pero, cuánto tiempo tienen a disposición para atrapar esta decena de aves ?

Voluntario del CABS muestra las varas de visco en uso en FranciaVoluntario del CABS muestra las varas de visco en uso en FranciaDe 2 a 3 meses, durante el período de máximo paso, entre finales de septiembre e inicios de diciembre.

De hecho lo que se ha expuesto hasta ahora, es decir el contenido de la ley, es solo la parte teórica. Pasemos ahora a la práctica.

El CABS ha llevado a cabo algunas investigaciones en Provenza en el otoño del 2008, llevando a la luz una realidad que está muy lejos del cuadro cristalino de las leyes. Antes de todo los cazadores consideran la caza y el uso de trampas como actividades complementarias y no alternativas, por lo cual, y como regla, cada cazador tiene el fusil dentro de la caseta de caza y el visco afuera: si un zorzal no se queda pegado en los primeros minutos, se le dispara. En segundo lugar, de nuestras observaciones se extrae que, en una mañana es fácil capturar uno o dos zorzales (en las buenas jornadas de paso, hasta 10 o 15 pájaros). Entonces, después de que en una o dos semanas el cazador ha alcanzado su cuota máxima de captura, qué hace? Pone punto final a su estación de caza con el visco?

Obviamente no. La ley le permite continuar por dos meses y medio, además los controles son siempre virtuales. Por esta razón, según declaraciones de los mismos cazadores, las cifras máximas establecidas por los prefectos de los departamentos no son más que el velo detrás del cual se esconden cientos de miles de capturas, que en realidad llegan a ser en promedio unas sesenta aves por cazador.

El superávit de zorzales, que evidentemente no pueden ser utilizados como reclamos, se convierte en comida normal o va a alimentar un mercado negro de reclamos vivos de mayor interés – como es fácilmente imaginable – inclusive para los cazadores italianos.

El trabajo en campo, realizado por el CABS en el 2007-2008 con el apoyo del Deutsches Tierschutzbund ha permitido recolectar una gran cantidad de datos y de pruebas sobre las ilegalidades enlazadas a esta práctica cinegética. El CABS ha presentado una queja al Parlamento Europeo, después de haber entregado un detallado expediente sobre la caza con el visco a la División Ambiente de la Comisión Europea.