Printer-friendly version

La captura de una especie en camino a la desaparición en Europa

Pajarero francés con una bandada de avefrías apenas capturadasPajarero francés con una bandada de avefrías apenas capturadasA lo largo del río Aisne, en la región de las Ardenas, el gobierno francés continúa a autorizar el uso de redes para capturar avefrías europeas, chorlitos dorados y grises. En 1980, durante la época de las primeras investigaciones del CABS, unos cincuenta pajareros administraban sus enormes instalaciones de redes para capturar cientos de ejemplares de estas tres especies.

Recorriendo el valle, hasta ahora se pueden observar decenas de estaños artificiales con una pequeña isla en el centro. A partir del 15 de agosto, y hasta finales de febrero, es decir durante seis meses y medio, en estas islas artificiales se instalan dos redes de 100 metros cuadrados de tamaño. Un pajarillo de reclamo es el encargado de atraer a más de sus similares, atado con una cuerda y obligado a volar cuando el cazador acciona una palanca. Éstos se esconden en una pequeña cabaña mimética a pocas decenas de metros de distancia. Cuando un número suficiente de avefrías se posa en la isla, el cazador acciona las redes, que se cierran atrapando la bandada.

Para los chorlitos dorados y grises el sistema es idéntico, cambia solo el reclamo utilizado.

Según la Directiva Aves la caza con redes está prohibida, lo es también la captura de especies dramáticamente amenazadas como avefrías y chorlitos, las cuales en los últimos 10 años han registrado un declive del 50% de sus poblaciones. E igualmente prohibido es cazar estos animales en febrero, cuando las avefrías que han superado la selección invernal se encuentran en medio de la migración prenupcial.

Avefría apenas asesinada por el cazadorAvefría apenas asesinada por el cazadorPor lo tanto, es increíble como Francia se lava las manos ante la violación de todas estas normas, dictadas por la comunidad internacional para garantizar un futuro a las especies de aves silvestres. Por el contrario, autoriza aún el uso de trampas para la captura de avefrías.

Es cierto que según la autorización de caza excepcional, 2.000 ejemplares de avefrías y 50 de chorlitos pueden ser capturados por los 16 tramperos (o 21 según otras fuentes). Pero con este propósito nos preguntamos, por qué razón se asigna una estación tan prolongada para la captura de aproximadamente 100 aves por instalación? Es lícito sospechar que una vez más se asigna un límite numérico puramente teórico, con la finalidad de dar a los cazadores las condiciones propicias para infringir la autorización especial sistemáticamente. El único aspecto positivo es que Francia ha declarado no querer dar nuevas autorizaciones, por lo cual la tradición debería morir con los últimos tramperos que actualmente quedan.


En 1993 el CABS ha emprendido una gran campaña de protesta contra la captura de avefrías y chorlitos en el valle del Aisne. No solo los periódicos alemanes, sino también belgas y holandeses han reportado la denuncia llevada a cabo por el CABS: pese a los esfuerzos de conservación disipados de tantos ambientalistas para recrear los hábitats húmedos y aumentar así el éxito reproductivo de las avefrías; es intolerable que estos animales sean sacrificados también por el simple placer de los tramperos.

La campaña mediática de hecho ha obligado al gobierno francés a establecer un número cerrado de autorizaciones, que no deberían entrar en trámite nunca más.

Tenemos que esperar la extinción del uso de trampas, esperando que no llegue antes la extinción de las avefrías.