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Un furtivismo tolerado: el hortelano

Jaulas trampa para aves en vía de extinción


Un hortelano, retenido como reclamo, es liberado por el CABSUn hortelano, retenido como reclamo, es liberado por el CABSEl hortelano, un pequeño escribano de colores vivaces, típico habitante de los campos y de las hileras de árboles de la Europa rural, es uno de los pájaros más raros de nuestro continente. En las últimas décadas su población ha disminuido dramáticamente en Alemania, Holanda, Bélgica, Italia, Austria...

Sin embargo, para los franceses este pajarillo continúa siendo un bocadillo al que no se puede renunciar. Cada año entre 30.000 y 80.000 individuos son asesinados en los departamentos franceses de Landas y Pirineos Atlánticos.

Al final de agosto los escribanos hortelanos de Europa Central emprenden su vuelo migratorio hacia el África pasando por la Francia meridional.

En las llanuras al Sur de Burdeos les esperan los furtivos. Son casi 1.500 los cazadores que aprestan los sitios para la captura de los hortelanos. Situados en las cercanías de los campos de grano, estos puestos se forman de aproximadamente treinta jaulas-trampa y diez jaulas que contienen los hortelanos vivos de reclamo.

Un punto di furtivismo de hortelanos apenas descubierto por los voluntariosUn punto di furtivismo de hortelanos apenas descubierto por los voluntariosSegún las investigaciones llevadas a cabo – inclusive con el apoyo de aviones – por parte de la LPO y de la SEPANSO, en la zona existen entre 300 y 800 puestos ilegales. Las aves capturadas – que constituyen más de la entera población nidificante de Alemania, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Austria, República Checa y Eslovaquia – no mueren inmediatamente. Su uso es culinario, y antes de la ejecución les espera un prolongado martirio. Los animales son encerrados en pequeñas jaulas, en zonas obscuras ; a algunos se les ciega los ojos, con la finalidad de desordenar su metabolismo.

Obligados a vivir en estas condiciones, los escribanos hortelanos comienzan a comer, engordando en un modo desproporcionado. En pocas semanas su peso se dobla fácilmente. Finalmente los matan para venderlos como hortelanos "gordos".

Un escribano hortelano se vende a los restaurantes a nada menos de 100 - 150 euros. Éstos a su vez se ofrecen – asados en grasa y cognac – a precios exorbitantes a los parroquianos más "in" de Francia, generalmente políticos, que como sucede con frecuencia no renuncian a demostrar al mundo como importan poco las leyes y el sentido de responsabilidad hacia el planeta, frente al estómago, status symbol y a los privilegios de impunidad que da el poder.

El último político francés conocido a quien se debe adscribir el generoso gesto de legitimar este tipo de furtivismo con sus pecados gastronómicos es el presidente Mitterrand, que solicitó coomer un hortelano, poco antes de morir en el 2004.

Las aves de reclamo atraen los de su especie en migración hacia las trampasLas aves de reclamo atraen los de su especie en migración hacia las trampasDe hecho en Landas la caza furtiva de hortelanos es tolerada por las autoridades locales, y de acuerdo con el gobierno parisino. No se podía esperar más de un país, donde la matanza masiva de aves es ley. Evidentemente el gobierno está vez no se sintió capaz de declarar “tradicional” el uso de trampas para la captura de una especie protegida y recurrió al juego de los guiños. Según lo que revela la LPO-BirLife Francia, “El Estado debe ser acusado de complicidad con el furtivismo. La caza furtiva en Aquitania está cubierta por las mismas autoridades locales, que a su vez han recibido el beneplácito de las autoridades parisinas. El contrato tácito entre Estado y furtivos es el siguiente: éstos se comprometen a no utilizar más de 30 trampas y 5 reclamos, y a cambio el Estado cierra los ojos. Las fuerzas de policía y de gendarmería están obligadas por los prefectos a no intervenir”.

Enseguida les presentamos un video sobre las operaciones que el CABS realiza para contrarrestar el fenómeno del furtivismo a los hortelanos en Francia: aquí...