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Caza y Trampas en España

Visco y redes: no solo los fusiles esperan a los migratorios en la Península Ibérica

Un petirrojo muerto, capturado con el visco en los mortales parany valencianos (© Gecen)Un petirrojo muerto, capturado con el visco en los mortales parany valencianos (© Gecen)Con sus extensas costas en el suroeste de Europa, justo entre nuestro continente y el Àfrica, España es una ruta migratoria obligatoria para millones de aves. Todas las poblaciones de aves que nidifican en Francia, Benelux y en las islas británicas atraviesan España dos veces al año siguiendo la línea de la costa Brava y de la costa Blanca. Además limícolas y patos del mar Báltico y del mar del Norte utilizan en masa este corredor migratorio para alcanzar Marruecos y bajar hasta el Golfo de Guinea.

Sin embargo, los 980.000 cazadores autorizados en España permiten a los migratorios atravesar su territorio solo a costa de notables pérdidas para sus poblaciones. La caza de aves es muy amada por los españoles debido a la escasa presencia de ungulados en vastas zonas de la península, los cuales a su vez han sido exterminados a lo largo de los siglos pasados. Cada cazador español puede tener en su partida de caza 39 especies de aves: 8 especies de gansos y patos, codornices, tórtolas, estorninos y las 5 especies de tordos. El número de aves abatidas por año es de alrededor de 11 millones de ejemplares.Castelló: zorzal común y curruca capirotada apenas capturadas y muertas en manos del cazador (© Gecen)Castelló: zorzal común y curruca capirotada apenas capturadas y muertas en manos del cazador (© Gecen)

Pero los cazadores españoles no están contentos con estos números, y mucho menos con el hecho de poder usar solo el fusil: en Mallorca 3.000 cazadores están autorizados a capturar zorzales con enormes redes, mientras en el continente la captura de los fringílidos con visco (arbolillo y parany) y redes (silvestrismo - enfilat) está inexplicablemente autorizada con la finalidad de capturar aves cantoras. En la región valenciana los más imponentes sistemas de captura de tordos aún sobreviven ilegalmente pese a las tres condenas reportadas en los últimos años. Los paranys, equivalentes a las barracas catalanas, son instalaciones arbóreas construidas con la finalidad de capturar tordos con visco. Pese a su evidente ilegalidad estas estructuras capturan cada año aproximadamente 2 millones de tordos – sin contar la especies protegidas como currucas capirotadas, petirrojos y lechuzas, que también resultan víctimas – con la complicidad de un gobierno regional condescendiente y haciendo caso omiso al dictamen de la normativa europea.