Printer-friendly version

Furtivos en Chipre: Miles de redes, visco y millones de aves capturadas

Curruca capirotada atrapado en una vara de viscoCurruca capirotada atrapado en una vara de viscoEl primer campo internacional del CABS para la protección de las Aves en Chipre tuvo lugar la primavera del 2008. El objetivo de la iniciativa fue el de investigar el fenómeno de la caza furtiva y denunciar frente a las autoridades chipriotas todos los casos de caza furtiva de aves descubiertos en el territorio. Un objetivo posterior del campo fue la investigación y denuncia de los restaurantes que preparan y venden las aves irrespetando la normativa vigente.

Proteccionistas provenientes de Alemania, Inglaterra, Israel e Italia han participado en las operaciones del CABS realizadas desde el 2008.

1. La situación en la isla

La isla de Chipre, gracias a su posición en el corazón del Mediterráneo Oriental es un importante punto de descanso para las aves migratorias. Son más de 300 los kilómetros que acortan en su viaje primaveral hacia Europa, al atravesar el brazo de mar que separa Egipto y Turquía, en lugar de volar a lo largo de la costa libranés y turca. De este modo deciden descansar en la tercera isla más grande del Mediterráneo. Una decisión que puede sin embargo, resultar fatal, ya que toda la costa Suroriental de la isla hospeda a innumerables trampas y redes listas para capturar los desafortunados peregrinos alados. Las presas favoritas de los cazadores son los pequeños paseriformes insectívoros, currucas capirotadas, papamoscas grises, mosquiteros y petirrojos, y son utilizados tanto para consumo familiar como para la venta ilegal. El comercio ilegal de aves de menos de 20g de peso es extremamente difundido en restaurantes y carnicerías de la isla, alimentado por beneficios increiblemente elevados que terminan en los bolsillos de los cazadores furtivos.

La caza de aves – sobretodo con redes – se ha difundido en los últimos años hasta convertirse en una enorme amenaza para la avifauna chipriota y europea. La represión de la caza furtiva no es aún tan incisiva como debería y la autoridad judicial la tolera aún frente a los hechos. La misma población griega de Chipre, aunque consciente del fenómeno, ignora cuánto sea dramático, y se convierte en la principal causa del aumento de la caza furtiva debido al requerimiento de aves para la mesa.

Con la captura anual de más de 10 millones de aves protegidas, la República de Chipre, es hoy el mayor hotspot de la caza furtiva europea, incluso más que Italia o Malta.

2. Trampas con visco

Una curruca gavilana encontrada muerta en el viscoUna curruca gavilana encontrada muerta en el viscoEl uso del visco es una antigua tradición en la isla de Chipre. El pegamento natural se esparce sobre varitas de 50-80 cm, las cuales después se colocan sobre plantas y arbustos en la mancha mediterránea, en olivares, huertos o fruteros. Una instalación de trampas puede variar de 10 varillas, generalmente acomodadas en los pueblos por casi todos los chipriotas, hasta de cientos de varillas instaladas en las colinas. Las especies a capturar son sylvias, papamoscas grises y otros pequeños paseriformes insectívoros, pero virtualmente cada especie de ave podría ser capturada, inclusive cucos, abejarucos europeos, oropéndolas, rapaces nocturnos y reptiles. En el área de las instalaciones se encuentran con frecuencia reclamos electrónicos, configurados con el canto de la curruca capirotada.

Las áreas de mayor difusión del visco son la punta sureste del país, entre Paralimni-Protaras y Cabo Greko, las montañas al este de Pafos y los valles entre Larnaka y Limassol. Principalmente alrededor de Paralimni y Agia Napa en otoño, cerca del 80% de los jardines y fruteros están cubiertos de varas de visco, mientras en primavera en promedio una instalación de cada cuatro resulta activa. Las primeras evaluaciones hechas por el CABS sugieren la presencia de aproximadamente 15.000 – 20.000 varas de visco en toda la costa meridional chipriota durante la primavera, de las cuales de 5.000 a 10.000 se encuentran en la zona de Paralimni/Agia Napa. Este número si cuadriplicaría en otoño, cuando el paso es más intenso, llegando así a ser 80.000 o talvez 100.000 las trampas presentes en los meses de septiembre, octubre y noviembre. Parece además que el fenómeno ha aumentado a partir de que la isla ha entrado en Europa.

Durante los campos contra la caza furtiva del CABS, se han identificado más de 200 instalaciones de caza de aves. Solo en una fracción de éstas, correspondiente al 20% aproximadamente, los voluntarios del CABS han encontrado y destruido más de 2.000 varas de visco. Se calcula una media de 20 a 40 varas por instalación, aunque en las cercanías de Paralimni se ha encontrado un campo de tres hectáreas con 409 varas cubiertas con el pegamento. En algunos casos el CABS remueve también los reclamos electrónicos y en otros se solicita la intervención de la Policía y del Game Fund. Un centenar y medio de aves, principalmente currucas capirotadas (45%) junto a currucas carraqueñas, zarcerillas, papamoscas cerrojillos y collarinos, papamoscas grises, carricerín, oropéndolas, tórtolas selváticas, abejarucos, torcecuellos y cárabos, son las víctimas encontradas durante cada estación, un sexto de las cuales muertas.

3. Trampas con redes

Curruca capirotada atrapada en una red de cazaCurruca capirotada atrapada en una red de cazaA diferencia del visco, las redes no son una tradición en la isla y han sido importadas de Italia en las últimas décadas frente al gran business de la caza de aves. Respecto al visco, las redes tienen tasas de captura elevadísimas y son, sin duda, la más grande amenaza para los migratorios en la isla.

Las redes se difunden sobretodo en las cercanías de la costa, en la franja que va de Paralimni a Larnaka, con una concentración altísima en el área administrada por el ejército británico (Sovereign Base Aerea) en cabo Pyla. Al Este de Cabo Pyla las redes son comunes en los jardines y huertas alrededor de Paralimni, tanto que se puede estimar un número total de 1.000 redes activas en primavera y 10.000 en otoño en toda la isla.

Mientras en otros lugares las redes son puestas en jardines o fruteros, aquí los cazadores furtivos se han posesionado de un área enorme transformándola en una única instalación para redes. En cabo Pyla cada espacio no utilizado para cultivar cereales es ocupado por plantaciones de Acacia caruncolata de Australia (Acacia pycnantha), introducida con el único propósito de favorecer la caza furtiva. Casi 500 hectáreas han sido recubiertas por estas plantas, hileras irrigadas artificialmente por una compleja telaraña de tubos y regaderas, forman túneles frondosos que hospedan infinitas instalaciones con base de cemento y astas de hierro que a su vez acogen a varios kilómetros de redes.

La caza con redes es un fenómeno altamente profesional. De noche en las campiñas de la isla cantan cientos de reclamos acústicos configurados con el canto de las currucas capirotadas: es fácil encontrar en los alrededores de las instalaciones de captura, altoparlantes, baterías de auto o cables. Con este mecanismo se invita a las currucas capirotadas en migración nocturna a bajar y reposar en las plantaciones de acacia. Al alba siguiente los cazadores furtivos van al lugar con puñados de grava que hechan entre las plantas para asustar a los animales y empujarlos hacia las redes. La demanda de grava es tan grande, que llega a Cabo Pyla en remolques!! En el corazón de la estación de caza, cuando todas las redes están ya instaladas, los cazadores llegan al punto de preparar puestos de control, con camiones y centinelas, para moderar y bloquear las patrullas de la policía y dar tiempo a sus cómplices para desmontar las instalaciones.

En los campos contra la caza furtiva realizados por el CABS, sus voluntarios han encontrado entre las acacias, olivares y fruteros, una infinidad de instalaciones preparadas para miles de metros de redes.

Decenas de aves se encuentran en las redes, en gran parte ya muertas. Las aves encontradas aún con vida se liberan inmediamente, y entre éstas figuran currucas capirotadas, zarcerillas, mosquiteros, papamoscas grises, carriceros, oropéndolas y autillos, por otra parte se encuentran también cernícalos, ratoneros comunes, búhos, garzetas, garcillas cangrejeras, sylvias y abubillas.

4. Cuántas aves mueren en Chipre?

Camaleón muerto en una vara de visco. Además de las decenas de especies de aves, también reptiles y mamíferos terminan atrapadosCamaleón muerto en una vara de visco. Además de las decenas de especies de aves, también reptiles y mamíferos terminan atrapadosEn el 2000 Birdlife Cyprus publicó un dossier en el cual se calculaba que cada año aproximadamente 12,6 millones de aves mueren ilegalmente en Chipre a causa de las redes y el visco. En la baja estación de primavera, serían 1,5 millones las víctimas, en invierno 2 millones y en otoño 9,1 millones. Lamentablemente, respecto a estos datos, si bien el número de varas de visco ha permanecido inalterado, es probable que el número de redes presentes haya aumentado dramáticamente, talvez se haya duplicado.

5. Caza ilegal en primavera

En Chipre, como en toda Europa de acuerdo a la Directiva Aves, la caza primaveral es ilegal. Sin embargo durante los campos del CABS los participante han podido registrar decenas de disparos, así como han encontrado más de cien cartuchos apenas utilizados. Ejemplos de ilegalidades son: disparos poco después del alba en el área de Capo Gkreco, al Este de Agia Napa dirigidos a una bandada de abejarucos, terminó con la denuncia del cazador furtivo a las autoridades competentes pese a que éste intentara darse a la fuga; otros disparos registrados en Agios Theodoros, Mazotos, Larnaka y Achna.

6. El comercio ilegal de aves protegidas

Toda esta enorme cacería furtiva persigue un solo fin: ganar dinero vendiendo las aves desplumadas a los restaurantes. El fenómeno es de gran escala: un cazador puede vender una curruca capirrotada por 4 euros y rara vez un plato con 3 Ambelopoulia cuesta menos de 35 euros. Obviamente la venta de los pájaros es ilegal, con excepción de los zorzales, durante la estación de caza y solo por pocos restaurantes dotados de un permiso especial.

No obstante esto, durante los campos, un tercio de los restaurantes nos han ofrecido tranquilamente las Ambelopoulia. Los voluntarios del CABS recorren los restaurantes de pueblos y aldeas para determinar si el plato de aves es disponible. Los resultados de años pasados indican que, no solo el 40% de los dueños de restaurantes está dispuesto a venderlos, sino que en pocas ocasiones los voluntarios han sido “obligados“ a comprarlos y comsumirlos (currucas capirotadas y zorzales). La investigación determinó además que la mejor estación para encontrar las Ambelopoulia es el otoño, situación confirmada por carniceros que han asegurado que en otoño no hay escasez de aves. Por otro lado en una ocasión un negocio ofrecía comida para llevar hecha en casa, el menú incluía un frasco de zorzales marinados. Adquiriendo uno por 85 euros, y sometiéndolo al análisis de un veterinario en busca de balines, se determinó por el resultado negativo que esos animales habían sido capturados ilegalmente.

Pues bien, aunque según una investigación financiada por Birdlife Cyprus el 88% de los chipriotas se oponen a la caza con trampas, la indagación resalta también como al menos la mitad de los entrevistados ha admitido haber consumido al menos una vez las Ambelopoulia. Y probablemente no solo una vez: conversaciones informales entabladas durante el campo han llevado a la luz el hecho que la gran mayoría de chipriotas está contento de comer periódicamente los pájaros, ya sea cocinándolos en casa como ordenándolos en restaurantes.

Ahora hablemos de los turistas: a menudo ni siquiera presentándose como extranjeros se ha tenido dificultades para obtener las aves. Solo en pocos restaurantes ha sido necesaria una larga conversación en griego para ganarse la confianza necesaria y hacerse servir el pincho de pájaros asados. También en algunas entrevistas informales ha salido a gala que sobretodo por parte de los turistas del Este europeo las Ambelopoulia son particularmente solicitadas y que por esta razón la venta viene ahora llevada a cabo más abiertamente. Todos los restaurantes en los cuales la venta de pájaros puede ser probada son finalmente denunciados a la policía, y los pájaros servidos o adquiridos se entregan a las autoridades de policía como prueba.

7. Incidentes durante el campo contra la caza furtiva

Así son las currucas capirotadas una vez que están desplumadas y listas para ser cocidasAsí son las currucas capirotadas una vez que están desplumadas y listas para ser cocidasDesde la primavera del 2009 se han verificado diversos incidentes y contrastes entre los grupos de voluntarios y los cazadores enfurecidos. Si se tiene presente que la zona de intervención es un área frecuentada cada año por cientos de miles de turistas, la velocidad con la que los cazadores furtivos estaban listos a recurrir a la violencia se ha revelado notablemente elevada. Un resumen de los incidentes a continuación: en las cercanías de Paralimni dos hombres han amenazado con una barra de madera a un grupo del CABS que había apenas destruido 18 varas de visco y un reclamo electrónico, un voluntario alemán ha sido maltratado y su mochila – dentro de la cual se presumía estuviera escondido el reclamo electrónico – robada, la agresión fue denunciada a la policía. En la misma zona otro grupo del CABS se salvó por poquísimo de otra agresión parecida, los ambientalistas alemanes estaban a punto de controlar un frutero, cuando un hombre les ha recibido con gritos, persiguiéndoles por un tramo, mientras los voluntarios se retiraban. En las cercanías de Achna se llegó a una verdadera persecución motorizada, el grupo italiano alemán había apenas destruido una red y un reclamo, cuando fue sorprendido por el cazador furtivo, salvados por poco de la agresión, se dieron a la fuga con el coche, para después descubrir que eran perseguidos por dos jeeps. La persecución – por cuanto rocambolesca – continuó por algunos kilómetros hasta quando el grupo del CABS logró perder sus trazas en el laberinto de calles de la ciudad más cercana. La policía del SBA, responsable de dicha zona, ha proseguido contra el perseguidor por el delito de caza furtiva de aves.

Sin embargo el evento más violento se registró durante el campo de primavera 2010. La tarde de 30 de abril, un grupo de 4 posibles furtivos bloquea a 4 voluntarios del CABS y a un periodista americano mientras se encuentran en las cercanías de un olivar liberando las aves encontradas sobre cerca 30 varas de visco. Los agresores inician lanzando piedras, después sigue un verdadero ataque y dos voluntarios italianos caen y permanecen en tierra, prendiéndose puños y patadas. La cámara de video y fotográfica son destruidas y usadas como objetos contundentes para continuar golpeando a los voluntarios. Un agresor se posesiona de la mochila de un voluntario y desaparecen todos juntos. La policía acude al lugar pocos minutos más tarde junto a otro equipo del CABS y los dos heridos son conducidos al hospital donde se les diagnostica lesiones musculares y excoriaciones. La policía abre un expediente sobre la agresión y después de los respectivos interrogatorios a los heridos por parte de la policía de Paralimni y algunos días, el culpable es identificado y acusado formalmente de agresión, asociación con fines delictivos y destrucción de bienes. Los dos voluntarios participaron a algunas entrevistas requeridas por numerosos periodistas de la zona, teniendo de este modo la posibilidad de dar resonancia al fenómeno de la caza furtiva y denunciar la insuficiencia de los controles por parte de las autoridades.

8. Colaboración con las fuerzas del orden

Los oficiales de policía chipriota, los guardias ingleses de la SBA, así como los miembros del Game Fund, han sido extremadamente amigables y profesionales hacia los grupos del CABS, tanto en el intercambio de información como durante las operaciones en el campo. En particular se ha demostrado solícito el grupo especial “Cyprus anti-Poaching Unit“ de Nicosia, fundado en el 2007 con el único objetivo de contrarrestar la caza furtiva en Chipre, y que consiste en un grupo de 12 policías bien organizados. También los guardias del SBA se han demostrado preparados a afrontar la caza furtiva: 4 oficiales están encargados de frenar la caza y conocen el área tan bien como los cazadores. En el caso de que una actividad ilegal sea detectada, posteriores refuerzos se envian inmediatamente al lugar. El CABS llama a los guardias del SBA y del Game Fund para desmantelar redes o denunciar a los cazadores furtivos.

9. Multas y penas

Voluntario libera un papamoscas collarino del viscoVoluntario libera un papamoscas collarino del viscoLa pena máxima por caza furtiva o venta de aves protegidas en Chipre es de 17.000 euros o tres años de cárcel. Esta pena no ha sido nunca aplicada en los años y en promedio una multa por delito de caza furtiva de aves se encuentra al rededor de 3.000 euros.

Un cazador sorprendido con redes o visco o un propietario de un restaurante sorprendido vendiendo Ambelopoulia arriesga una multa de pocos cientos o al máximo mil euros, demasiado poco para que la actividad resulte contraproducente. Un cazador profesional de Paralimni o de Cabo Pyla puede capturar 1.000 pájaros en una buena jornada y las ganancias anuales son de vértigo. Es evidente que una multa no constituye un impedimento válido. Según lo referido por los oficiales de la SBA, en la zona cada cazador es capturado al menos una vez por año, y algunos dos o tres. Sin embargo al día siguiente las redes están de nuevo en los sitios usuales. Pagar algunos miles de euros de multa o perder los reclamos electrónicos y las redes evidentemente es un riesgo calculado y que no logra eliminar la conveniencia de la caza furtiva.

Además, parece que solo en poquísimos casos se llega verdaderamente a un proceso contra los cazadores furtivos. La policía y el Game Fund nos han comunicado que la mayor parte de su trabajo consiste en la remoción de trampas y redes, y como los responsables – en los pocos casos en los que sean perseguidos y reconocidos – sean solo “advertidos” y se les solicite no repetir el delito!!. Incluso en jardines privados y cercados, donde se tiene la evidencia de la responsabilidad del propietario, no se emprende ninguna acción legal. En los momentos de colaboración los agentes de las fuerzas del orden nos han aclarado como oficialmente el visco es un problema “menor”. Todo hace entender que la caza furtiva de aves con el visco es una violación insignificante y muy tolerada por el Estado. Por otra parte el uso de redes, consideradas un grave problema incluso por las autoridades locales, es castigado raramente con la captura del responsable. Según las declaraciones de la Unidad Especial contra la Caza Furtiva, desde el 2007 al 2009 han sido denunciados solo 200 furtivos!!, pero debe tenerse presente que dos grupos del CABS han descubierto 21 casos en una sola semana.

El hecho es que las operaciones de vigilancia, del uso de visco y redes, son realizadas solo en raras ocasiones pese a que el fenómeno de la caza furtiva es patente y por lo tanto fácil de reprimir con el uso de esta estrategia. Precisamente en el curso del campo, en respuesta a nuestros señalamientos, los agentes no han demostrado el mínimo interés, ni siquiera en casos que señalaban grandes instalaciones furtivas. Se deduce que el más grande problema en Chipre es el desinterés político hacia la represión del fenómeno y por lo tanto ésta es la razón de su continua expansión.

10. Posibles soluciones

Encontrar y destruir el visco y redes, una solución que ha llevado a grandes éxitos en otros lugares de Europa, no parece tener ninguna influencia como impedimento para la caza de aves en Chipre. Las ganancias demasiado altas no solo llevan a los cazadores a estar bien preparados y dispuestos a usar la violencia, sino también a reemplazar inmediatamente redes y reclamos eliminados, a veces en cuestión de horas. Esto ocurre con más razón para las varas de visco que se preparan en casa con extrema facilidad. Existen otras posibilidades para frenar la “carrera contra las aves“ siempre en curso en la isla. Listamos en seguida algunas de las estrategias posibles:

a. Aumentar las penas

La experiencia de los agentes del SBA nos demuestra que tampoco la activa persecución a los cazadores lleva a resultados concretos, ya que al final las penas son irrisorias y los jueces no utilizan el máximo previsto por la ley. Un aumento general de las penas para quien ejercita la cacería de aves sería por lo tanto una medida bienvenida, así como el imponer sistemáticamente el máximo de la pena en los casos de caza furtiva profesional. Penas más severas deben ser también previstas para carniceros y propietarios de restaurantes, los cuales, en el caso de reiteración del delito, deberían esperar también el retiro de la licencia de ejercicio. Los propietarios de los terrenos donde se lleva a cabo la caza furtiva deben ser punibles con multas, tanto en el caso que lo hagan persiguiendo recompensas, como gratuitamente. Este discurso vale también para aquellos sorprendidos al comer Ambelopoulia, que al momento no son considerados culpables de ninguna infracción.

b. Situación de la policía y del Game Fund

Todas las autoridades presentes en Chipre están demostrando empeño contra la caza furtiva. No obstante las bajas penas infligidas, así como el poco personal disponible en estas unidades torna su trabajo frustrante y de poco éxito. Un aumento del personal, así como la dotación de un equipamiento moderno, son indispensables para levantar el nivel de la lucha contra la caza de aves.

c. Reservas para la avifauna

La costa sudeste de Chipre, cabo Pyla, Cabo Greko y Agios Theodoros no son solo el hot spot de la caza furtiva, son obviamente también puntos de reposo de las grandes bandadas migratorias. Por esta razón tales áreas deberían recibir un estatuto de protección. Esta medida no tendría solamente el objetivo de proteger zonas tan delicadas del disturbio antrópico derivado de la caza, del turismo, de la agricultura, sino que evitaría al mismo tiempo – unida a restricciones para el acceso – la apertura de caminos y calles, necesarias logísticamente para los cazadores para poder desplazarse en las áreas preseleccionadas para la caza de aves.

11. Financiamiento

Las acciones del CABS en Chipre son financiadas gracias a las donaciones recolectadas en Europa y con el apoyo de la Fundación Pro Artenvielfalt .