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La caza en Chipre

Capturar hasta más no poder

Abejaruco apenas abatido por un cazador en primaveraAbejaruco apenas abatido por un cazador en primaveraComo cada país del Mediterráneo, también en Chipre, desde el 2004 miembro de la Unión Europea, la caza es una actividad difundida en la pobación masculina. Son 45.000 cazadores, es decir que uno de cada cuatro hombres va a caza.

Las especies de mayor interés cinegético en la isla son como en todo el Mediterráneo las tórtolas y las codornices durante la migración de otoño (y también en primavera, al menos hasta cuando la vergonzosa caza primaveral era permitida, los zorzales en octubre, mientras perdices de chukar, francolines y palomas torcaz se cazan durante toda la estación cinegética.

De algunas inspecciones llevadas a cabo por voluntarios de la LAC en el 2003 resulta que los cazadores en el Sureste de la isla disparan a cualquier animal. En un caso, un voluntario observó un cazador amontonar en su pick-up veinte abejarucos apenas abatidos. Otro abejaruco fue golpeado por un fusilamiento en el abril del 2009 frente a los ojos de los voluntarios del CABS:

Papamoscas collarino que cuelga de una vara de visco: cazadores y furtivos a menudo son la misma persona en ChiprePapamoscas collarino que cuelga de una vara de visco: cazadores y furtivos a menudo son la misma persona en ChipreSi bien, a causa de la naturaleza esporádica de las investigaciones de los voluntarios en el campo, estas infracciones resulten episódicas, es probable que se esconda una verdadera y difundida práctica de caza furtiva.

No es coincidencia que en Chipre en octubre del 2007 haya sido registrado una terrible masacre de cernícalos patirrojos. Según el reporte de BirdLife Cyprus, "52 cernícalos patirrojos fueron abatidos por armas de fuego en Phasouri, una zona conocida de caza furtiva. En la mañana del 5 de octubre los campesinos que trabajaban en la plantación de naranjos encontraron los cernícalos muertos o heridos en el suelo. Solo 6 estaban heridos, los otros 46 yacían muertos. En el centro del naranjo habían dos montones de cartuchos frescos apenas disparados".

Para tener más información sobre las especies cazables en Chipre y los números de animales abatidos cada año, se puede leer aquí.

Como en otros países del Mediterráneo también en Chipre los cazadores al parecer no se caracterizan por ser muy respetuosos con las restricciones existentes en materia de caza. No solo son los mismos cazadores los que se valen de un gran número de redes y visco durante otoño e invierno para cazar los pequeños paseriformes con los que preparan las ambelopuolia, sino también con el fusil la distinción entre especies protegidas y cazables parece ser incierta.

Operaciones contra el uso de trampas en Chipre

Voluntarios del CABS salvan una oropéndola de una vara de viscoVoluntarios del CABS salvan una oropéndola de una vara de viscoLa mitad meridional de la isla de Chipre de idioma griego, se ha ganado en los últimos años la triste reputación de ser el país con la más alta tasa de caza furtiva en Europa. La isla resulta interesante por el fuerte flujo migratorio del que goza tanto en primavera como en otoño, los chipriotas desde siempre han literalmente cubierto con miles de varitas de visco y redes, cada árbol de sus jardines, frutales o de la mancha. Las víctimas más apetecidas son las currucas capirotadas (en griego ambelopoulia, pájaro de la viña), currucas zarcerillas, currucas mirlonas, mosquiteros, papamoscas grises y otros papamoscas. Obviamente en el visco o en las redes terminan atrapados miles de pájaros de otras especies: desde carboneros hasta oropéndolas, alcaudones, abejarucos, upupes, carracas, cuculis, cernícalos, cernícalos patirrojos, aguiluchos y búhos. Prácticamente no existe una sola especie de ave que no sea víctima de las trampas, ni siquiera las dos especies endémicas: collalba de Chipre (Oenanthe cypriaca) y curruca ursulada (Sylvia melanothorax). Las pequeñas sylvias se destinan para la venta a los restaurantes a precios elevados, mientras que los pájaros multicolores y más llamativos son vendidos como animales de jaula y aquellos menos interesantes son asesinados en el lugar de caza y desechados. Solo en el 2008 se han calculado 775.000 aves muertas a causa de los cazadores furtivos.

Abejaruco capturado en una varita de visco.  En otoño cientos de estas aves multicolor son atrapadas por el visco dispuesto alrededor de las colmenas de abejasAbejaruco capturado en una varita de visco. En otoño cientos de estas aves multicolor son atrapadas por el visco dispuesto alrededor de las colmenas de abejasLa cacería con trampas en realidad es ilegal en la isla desde hace tiempo: la entrada en la Unión no ha hecho más que reforzar la legislación venatoria vigente. Sin embargo parece que el asunto sea de escaso interés para los cazadores de aves que, aunque reciben multas repetidamente, logran de todas maneras garantizarse ganancias altísimas gracias a la venta de las aves.

De todas maneras los controles son escasos e impotentes frente a un fenómeno tan grande, es así que muchos cazadores furtivos no se esfuerzan ni siquiera en esconer sus trampas, lo cual se puede constatar observándolas con sus presas alrededor de los hoteles, viñedos u olivares y detrás de las playas más concurridas. La misma población chipriota, si bien dice oponerse al uso de trampas para la cacería, no niega no querer renunciar a ningún costo el plato de ambelopuolia.

Nuestro partner italiano más importante, La Lega per l’Abolizione della Caccia, se ha activado en Chipre desde el 1999 con algunas inspecciones realizadas en la isla gracias al financiamiento del CABS. En estas ocasiones miles de varitas de visco y docenas de redes han sido halladas y destruidas. Desde la primavera del 2008 el CABS ha dado vida a un verdadero y propio campo para aumentar posteriormente la presión sobre los cazadores chipriotas.