El Turismo Venatorio en los Balcanes
Cisne cantor fusilado en BulgariaSi las campañas contra la caza de especies migratorias en el Mediterráneo han alcanzado desde siempre mayores éxitos, la persecución de especies también protegidas en los nuevos estados europeos, como Rumania y Bulgaria, aumenta cada año desmesuradamente. Por algunas décadas la caza de aves migratorias, controlada con cierto rigor en Europa, ha sido un negocio multimillonario para las economías de Bulgaria y Rumania, que podían atraer capitales extranjeros gracias a la oferta de viajes venatorios por los ricos morrales. La fama de estas cazas puertas afuera se ha extendido tanto que en los últimos años han sido pocos los cazadores europeos que han renunciado al estremecimiento otorgado por la caza desenfrenada en el país vecino más pobre. La estación de caza extremamente larga, los límites de morrales generosos, los controles a menudo ineficientes han sido evidentemente factores demasiado ventajosos para nuestros cazadores.
Los voluntarios de Green Balkans soccorren una barnacla cuellirroja disparada por un grupo de cazadores durante un viaje-cazaTeniendo como base los grandes estragos perpetrados en estos países por los cazadores italianos (sobretodo), españoles y malteses, el CABS, poco antes de la admisión de Bulgaria y Rumania en la Unión, ha enviado una petición a la Comunidad Europea pidiendo la finalización de esta caza hasta los límites de la legalidad. En colaboración con nuestro partner, Breen Balkans, estamos aún organizando campañas con el fin de limitar la caza de especies migratorias y de sensibilizar a la fuerza de policía sobre el tema de la caza furtiva. Además en el 2006 hemos establecido un programa de monitoreo de caza en las áreas húmedas más importantes de Bulgaria Oriental y Meridional. Este monitoreo, llevado a cabo por los guardias venatorios voluntarios de Green Balkans, es financiado exclusivamente por las donaciones que el CABS recibe con este fin.





